Y cae en manos de la música

Vuélvese en sueño a tal punto a su acecho

Que ha de tomar por fortuna que mienta su voz

No conocerá la tumba su desgracia

Y ni un soplo de paz dará alivio

Crecerán sus miedos, con todo derecho

Y adorará sus ilusiones de por vida

Cuando el éxtasis se abre paso en el silencio

Nutre las esperanzas, da reposo

No han sonado las notas fugitivas que inquieten

Un débil espacio se asombra no ser sentido