EN MEDIO DEL PLANETA
Admiro a las cosas mismas en su centellear, luego
se disuelven en mi tonto espectar.
Mentándolas intento arribar, por lo menos, a una caricia
de su relieve, cualunque estúpido mirando su norte.
Inteligo deshidratándome buscando sacudir lo
bélico que nos enfrenta, pernicia inconclusa de todo proceder.
Malabarizo, incendio y hasta inmolo las cualida-
des primarias de tantos útiles, alícuota egoísta insuspirable.
Creo lograr un vislumbre carnal al morir por
alguna explosión, grosero episodio de proyectos sin son.
Concluyo no poder gustarlas en su más íntimo
amorío, salida inmodificable de cualquier estupor.
No habrá sino un ojo mental surcando el hedor
de múltiples banalidades.
No existirá jamás mejor poesía que el intento de
asir una mirada cual prístino enamorado que soy.
Pero es éste, justamente, el único modo de poder
deglutir un color, sin que se suiciden las pupilas.
Resígnome indeciso y bajo el telón.

22-10-2004