Vicente elude la multitud, traspasa la reja e ingresa. Después de eso la oscuridad lo abraza y todos los viejos y nuevos fantasmas lo acompañan. Extrañamente no los evita, los invoca. En el mundo de la luz, en cambio, Juana vive en la clandestinidad, cegada por su marmóreo reflejo y ahogada en su propia hiel...