"El Estado y otras instituciones de la clase dominante, como los medios masivos de comunicación, poseen una mayor capacidad para consolidar determinadas representaciones del pasado ya que cuentan con una cantidad inmensa de recursos económicos, políticos y culturales, superiores a otros sectores sociales, para masificar sus propios discursos y así construir legitimidad. Desde este punto de vista, la conformación y consolidación de una memoria dominante puede vincularse con el concepto gramsciano de hegemonía ya que esta memoria social se vuelve un canal en el cual la visión del mundo de la clase dominante es reproducida por otros sectores sociales subalternos."