todo se hunde
en el humo de la enfurecida turba
todo está quieto
de repente,
un ruido acalla el silencio
que hiela a nuestros cuerpos,
hay crispación en todos lados:
los gemidos se acabaron,
el ritmo de la metrópolis está congelado,
el aliento glacial de miles de bocas sube,
las leyes de la gravedad están eliminadas,
el pasado se despierta,
y cae sobre nosotros.